El propósito de esta competencia profesional es dotar al fisioterapeuta de herramientas teóricas y prácticas que le permitan identificar alteraciones en la comunicación oral y escrita, además de desarrollar técnicas de evaluación, planeación y tratamiento para intervenir en casos de alteraciones de la comunicación humana. En su dimensión teórica, el profesional analiza la anatomía y fisiología del aparato fonoarticulador, su correlación con la neuroanatomía, y el desarrollo del lenguaje como función psicológica cognitiva superior, con el fin de detectar anomalías y ejecutar programas de rehabilitación adecuados. A nivel práctico, aplica conocimientos sobre comunicación humana para implementar técnicas específicas que mejoren la calidad de vida del paciente y su funcionalidad lingüística. Finalmente, en el componente actitudinal, se enfatiza la responsabilidad ética, la identidad profesional, y el compromiso con el “saber”, “saber hacer” y “saber ser” como valores fundamentales en el ejercicio de la fisioterapia.